miércoles, septiembre 13, 2006

La dosis del olvido...

(...)


Su química es la mejor. Ahora que tengo en el bolsillo de mi pantalón el tubo con esas pastillitas azules, me da pánico. ¿Será lo correcto?. Quien sabe, en realidad nadie lo sabe, ya que nadie ha sabido decirme lo correcto, o hacer lo correcto para dejar de sentir esa sensación de vacío. Aunque también creo que me equivoque en buscar un alguien para que encuentre la solución. Pero creo que es por que yo sola, jamás la encontraría. Saco el tubo y lo pongo en la mesa. Lo abro y saco tres pastillas, formo un triangulo con ellas. Aun no sé su nombre, y en realidad me gustaría saberlo.
- ¿Cómo te llamas?.
- ¿No era que no íbamos a hablar de nada?
- Si, lo sé, pero me gustaría saber con quien hubiera podido acostarme, teóricamente hablando. - Me muerdo la lengua, ¿qué es lo que he dicho demonios?. El se ríe.
- Jorge, me llamo Jorge. Pero no se vale, por que yo sé el tuyo.
- Lo sé.


Creo que he ido demasiado lejos, aunque a él no parece importarle. Sigo arr
astrando este maldito cartuchismo. Y sigo agrupando mis pastillitas. Él me mira divertido. Creo que supone que estoy dudando, por que lo estoy haciendo. Si pudiera ver que será de mí, creo que me las tomaría mas confiada. Pero bien dicen, el que no se arriesga, no cruza el río. Aunque la gracia es cruzarlo, y no quedarse en el medio empantanada o que te lleve la corriente.
- Bueno, creo que voy a tomarlas, aunque me gustaría que fuera con algo más elegante que una cerveza, total, lo que desecho fue bastante bueno.
- Champagne helada por favor.
Llega la mesera con una botella de champagne y dos vasos plásticos. Digamos que no es el recipiente ideal, pero en realidad nunca nada es tan ideal. El español abre la botella y sirve para los dos. Un montón de espuma mancha la mesa, mojando mis servilletas con estrellitas. ¿Recordaré que solía pasarme horas dibujando estrellas en las servilletas mientras él me acariciaba el pelo?. Dentro de un par de horas, como me dice el español, lo averiguare.
- Estoy lista – Veo como tiemblan mis manos-. A tu salud bendito distribuidor de mierda.
- A tu salud, bendita compradora de mierda-.
Nos reímos.



(...)

2 comentarios:

FUI_YO dijo...

Lindo post.... Ya se le extrañaba....
Saludines!!!!

Made in China dijo...

Sigo leyendo, a ver....?