domingo, julio 25, 2010

La niña que canta con los cachetes inflados.

Es Ximena Sariñana.
Y esta canción se llama Mediocre.
Y canta con los cachetes inflados y parece que en cualquier momento
va a empezar a cantar en inglés.
BTW, es una copia de Fiona, pero en fin.

La cosa es que la canción con la que desperté hoy,
justo hoy, justo este día en la mañana,
me aclaro la cabeza de golpe.

Por mi parte, que mediocre!




lunes, julio 19, 2010

Indignación al cubo.

"La idea es que el jardín nunca reemplace a la mamá ni a la familia. Cuando la mamá pueda estar con su niño, que esté, pero cuando la mamá decida irse a tomar, ir a la playa o a tomar un café con una amiga dejando al niño en nuestras salas, eso es lo que nosotros tenemos que evitar porque no hay ningún estudio en el mundo que diga que el niño está mejor en una institución que con su familia"

Ximena Ossandón, vicepresidenta de la Junji (claramente de este gobierno con una nueva forma de gobernar).

Cuando leí esto, la indignación creció en oleadas en mi.
Muchos de los niños que asisten a Jardines infantiles lo hacen por la ración de comida.
Muchos de los niños que van a los jardines, entre ellos mi Matilde, estuvo hasta las seis o siete de la tarde, por q yo trabajaba hasta las seis o siete, no por que me fui a tomar un café con una amiga.
Creo que la rabia y la pena de tener gobernantes con tan poco seso, corazón, empatía, me hace super dificil escribir estas palabras.
Excepto cinco:
vieja concha de tu madre.

lunes, junio 14, 2010

Corte en el medio del dedo.

En la cena de hoy de Matilde
va una parte de mi;
y literalmente,
por que me hice un corte
atroz en el dedo indice derecho
mientras cocinaba.

:(

martes, abril 27, 2010

Uno de mis peliculastas favorito!

Michel Gondry, director de Eterno resplandor de una mente sin recuerdos,
La ciencia del sueño, Be kind rewind, Human nature, Tokio y espero que
muchas más.
Además, el director de los mejores videoclips de la vida.













lunes, abril 26, 2010

Esperando nada

Si sé que es el titulo de una canción de Nicole,
pfff... que además no es nada de buena.
Sin embargo, es quizás la frase que mejor engloba
mi estado de ánimo por estos días.

Me han pasado varias experiencias amargas en esta
última semana, que me ha hecho repensar cosas que
pensé que estaban solucionadas.

Cómo por ejemplo, por qué diablos soy profesora.

Tenía un simbolismo, que más allá de los miles de
datos que manejo, fuera un mensaje más potente
el que pudiera trasmitir.
Algo que les hiciera
ver con otros ojos el mundo que los rodea.
Que les hiciera el sentido que a mi me hace la
historia.
En fin.

Pero luego de la semana que pasó, donde me ví
enfrentada a una prepotencia descomunal por
parte de un alumno, la pregunta volvió: por qué
diablos soy profesora?.
Claramente el mensaje no llego, se perdió en medio
de la sala, rebotó en una pared y salió por la ventana.

Y claramente no pude eludir la realidad,
de una prédica en el desierto, de un saludo no correspondido,
de sonrisas forzadas y de un doble standart que me dieron
naúseas (y que aún conservo).

Así que termino el día con tristeza,
con ganas de no volver,
ya que para qué, nunca tuvo el sentido que yo pensaba
que poseía y plop!

Entonces acudo a mi anestésico de siempre:
mi siempre bien querida música.
Y escuchar una canción como esta, me sube el ánimo,
de hecho, mientras la escucho, miro por la ventana
y la tenacidad de mi vocación vuelve a mi.

sábado, abril 03, 2010

En defensa del uso del espacio público para la educación


Hay un único lugar donde ayer y hoy se encuentran
y se reconocen, y ese lugar es el mañana”
Eduardo Galeano.
A partir de la reforma educacional de 1996 en nuestro país. el cómo llevar a cabo las prácticas pedagógicas cambiaron de giro radicalmente. De pasar de una educación enciclopedista, los profesores debimos comenzar a generar aprendizaje significativo, concepto nuevo y complejo que nos remite a los sentidos prácticos del aprender para la vida cotidiana. Así, la tarea de enseñar se vuelve intrincada y la búsqueda de nuevas metodologías y materiales de trabajo se hace necesaria. He aquí donde se enmarca el uso de los espacios públicos como un escenario y herramienta para los aprendizajes. Especialmente para Historia y Ciencias Sociales, la ciudad y sus rincones poseen una sintonía perfecta para muchos de los temas que se tocan a lo largo del programa. Podemos poner un sin número de ejemplos, de diversos niveles de aprendizaje, donde a través del recorrido y observación de la ciudad, podemos rescatar conceptos y contenidos que vemos estáticamente a través de un pizarrón. La riqueza de tener contextualizados, en el uso cotidiano, algunos de los contenidos de nuestra asignatura, puede ser positivamente desarrollada por los profesores, demostrando que la sincronía de lo pasado y lo presente no sólo está en los análisis y en los libros, sino también en los espacios dinámicos por donde se mueven los alumnos y los ciudadanos, denotando el paso de la historia, sus huellas e influencias a través de edificios, calles, modos de distribución y modos de convivencia.

Pero yendo un poco más allá, más allá de buscar la importancia de ver retratado en los monumentos de la ciudad los estilos europeos que los que tan abstractamente hablamos o de los usos que podemos utilizar al contrastar la ciudad antigua con el nuevo Santiago; el uso de los espacios públicos para la educación tiene una arista que nos remite a la enseñanza de educación cívica y ciudadanía. En este país, donde los espacios públicos se van sistemáticamente privatizando y donde muchos sucesos de nuestra historia reciente aún dictan los modos de comportarse y convivir; debemos mostrar con simples hechos que el ser ciudadano no es solamente una raya en un voto. Recorriendo las calles de Santiago, podemos re-vivir el ser ciudadano del siglo XIX y XX; reviviendo los hitos de nuestra historia, tanto mediata como inmediata, reconocemos los lugares donde miles de chilenos forjaron ideas, acciones y sentimientos determinantes para nuestro presente. Con el acto tan sencillo de ocupar el espacio, llenarlo con voces, con cuerpos, con risas, estamos practicando ciudadanía, ya que este concepto sólo se entiende y se aplica “en” el espacio público, interactuando en él, viviendo en él. Como Henry Giroux lo señala, el profesor, en este contexto, tiene la misión de ejercer “ciudadanía docente”, ya que a través de la canalización de los contenidos de manera simbólica y con los escenarios correctos, lo que demuestra es la capacidad transformadora de todos los seres humanos a través de su acción en sociedad. Al fin de cuentas, esta mirada “constructiva” sobre la utilización de la ciudad, no solo nos llama la ocupación del tránsito por ella, sino a develar la verdadera “construcción” que simboliza una ciudad, con y por hechos humanos, diversa y compleja, con limites y deslindes que no son dados por que sí, sino que responden a decisiones netamente humanas. Así, al apreciar la visión cualitativa de la ciudad, también podemos palpar que la participación social, es más que juntarse cuantitativamente en un espacio determinado, sino que apreciar y transformar esta diversidad social, económica y cultural en espacios físicos concretos (por ejemplo su fracturación socio-económica en barrios, comunas y segmentos determinados), por lo que la ciudad, sus construcciones y sus ciudadanos van perdiendo el anonimato paulatinamente.

Al leer la ciudad de esta manera, solamente así, estaremos haciendo sentido de una enseñanza de la Historia con proyección, mostrándoles los espacios que ellos mismos tendrán que vivenciar en su devenir histórico, que fueron fruto de “construcciones” posteriores y dándole señales de la necesidad de apertura de nuevos espacios para interactuar; finalmente, en palabras de Galeano, para que el ayer y el hoy se encuentren en un mañana, en un único lugar donde se apela al bien común y la vida en sociedad, en el espacio publico.

jueves, marzo 11, 2010

Fracturas más allá de lo material.

Me ha costado mucho decidirme a escribir esta crónica.
Son demasiadas cosas las que han pasado desde ese 15 de febrero,
cuando lo único que me importaba realmente era el fin de las vacaciones.
No, no era lo único, pero al fin y al cabo, no había escrito de nada más.

Ya no sé bien que palabras utilizar, porque siento que ya han sido
utilizadas todas.
Ha sido tan desgarrador todo lo que ha sucedido, que siento que hasta
el lenguaje le queda chico a esta experiencia que vivimos todos juntos
el 27 de febrero a las 3:34.
Pero tiene un nombre, y se llama terremoto.
Más aún, luego tuvo otro más: maremoto.

Y medio Chile quedó a oscuras, sin agua, sin comunicación,
chapoteando entre barro, entre escombros de casas, entre
tablas; con gritos de personas que buscan a otras personas.
Las imágenes se turnan en pasar por mi cabeza, ya que los
medios de comunicación, eficiente y vividamente, informaron
a la otra mitad de Chile lo apocalíptico de la situación.

Pero las cosas no quedaron ahí, se fueron poniendo color de hormiga,
por la cantidad de dolor que trajo el movimiento y el agua,
por las cientos de personas que fallecieron, que desaparecieron,
que quedaron lastimadas, que quedaron solas.
Además, luego de pasar un par de horas, algo extraño y muy surreal
comenzó a ocurrir en Concepción, en Constitución, en Talca, en Quilicura,
las personas comenzaron a robar supermercados y tiendas,
con la excusa del desabastecimiento y del hambre.
Junto con los alimentos, también se fueron televisores, lavadoras, computadores
y cuando lo veía por televisión, de verdad me costó reaccionar.
Personas de todos los lugares, de todos los colores, de todas las tendencias
y de todas las clases sociales; con un terror por quedar sin nada, por una codicia
de obtener algo, por querer tener más que el otro.
Por todo eso y más, de un minuto a otro, gran parte del país se volcó al caos y
fue necesaria la intervención militar y poner un toque de queda para que se
restaurara el orden.

Como ven, han pasado muchas cosas.
Incluida una Teletón para ayudar a los damnificados,
donde la meta se cumplió ampliamente y se recaudaron
más fondos de los necesarios para reconstruir Chile.

Sinceramente, y luego de ver noticias, aterrarme, des-aterrarme,
asquearme, enojarme, apenarme y llorar; la fractura moral y social
de nuestro país es mucho más profunda que los estragos del terremoto.
Ese país en que creiamos vivir, donde existia algo de igualdad,
que estaba en el club de los paises desarrollados,
donde nos jactamos de ser solidarios y patriotas,
es una ilusión.

Son desigualdades tan insondables las que nos separan,
que van más allá de las cosas materiales.
Estamos separados por el temor al otro, por la envidia
de las cosas del otro, por el resentimiento con los otros,
por el resentimiento de los otros, por la indiferencia
con los otros... y así, por siempre los malos son otros,
siempre los equivocados son otros, siempre los pobres
son otros y siempre hay q huir de los otros.

Y ahora, estoy sentada frente al televisor, luego del
traspaso del gobierno, de Bachelet a Piñera, de la Concertación
a la Derecha.
Y mi inquietud surge, porque se puede reconstruir lo material,
las casas se vuelven a hacer, las cosas se vuelven a poner,
pero las personas sabrán que tienen que cambiar?
qué es necesario mirar al otro como un igual?
este gobierno hará ese cambio?
Escucho al Presidente Piñera, que enumera cómo va a reconstruir
puentes, caminos, casas y escuelas; pero no habla de reconstruir
nuestro espíritu, nuestra humanidad.

Pareciera ser que todo es gris (lo he pensado muchas veces);
pero no es así, quedan personas que como hormigas trabajan
para restituir esta humanidad quebrada.
Que más que entregar ropa o cosas, fue capaz de escuchar al otro,
escuchar su miedo, su experiencia, su dolor. Ponerse en ese lugar,
compartir y sentir lo que el otro siente.
Una taza de café, un abrazo, un apretón de manos.
Dejar de pensar en sí mismo, sino que pensar con el otro.

Hoy mismo, tuve un momento de duda, entre el egoismo y la empatía,
entre mi propio temor y el temor de los demás.
El temblor me pilló en la sala, estando con 37 personas que me miraron
como esperando algo. La verdad es que un segundo de mi pensó en correr,
pero el segundo siguiente fue pensar en ellos, que estaban bajo mi responsabilidad,
que más que el sueldo que me pagan por cuidarlos, era evitarles un dolor,
no asustarlos, sacarlos de la sala sanos y salvos, que se lo tomaran con calma.
Así que por primera vez, viví un temblor pensando en 37 pares de ojos,
que tenian ganas de llorar, acompañandolos y luego, al terminar, ser la última
en cerrar la puerta.

lunes, febrero 15, 2010

Por la vía complicada.

Luego de hartos años con el mismo template,
este blog tuvo unos drásticos cambios de looks
-drásticos es decir demasiado- durante el
año recién pasado.
Pasó a ser azul, y luego violeta, y de nuevo azul;
pero aún seguía sin gustarme del todo.

Ahora descubrí varios templates, en primer lugar
ahora sé que es un template, y le cambié el rostro
a mi blog; ahora se parece mucho más a mis libretas
y cuadernos, llenos de post it y notas hechas a la
rapida.

Claro q aún no lo comprendo del todo, como por ejemplo,
como le logueo para poder escribir?... no sé por donde
entrar y lo hice por la via dificil, es decir, dandome una
tremenda vuelta virtual a lo que antes me tomaba un click.

La vía complicada, tan típica de mí.

domingo, febrero 14, 2010

Cruces en el calendario de febrero

Veo el calendario cada mañana en la cocina.
Parezco un preso que cuenta los dias para su condena.
Hasta le hago crucecitas y todo, para ser más cliché aún.

La cosa es que no quiero que terminen las vacaciones.
No hay forma en que se active mi energía innata.
Quizás ya pasó de ser innata a extinta.

Son pequeñas cosas que se cultivan en verano, pero que me
agradan tanto, que no quiero dejarlas, ya que el transcurso
del tiempo y su velocidad hace que se pierdan.

Me gusta el largo café matutino (y eso de matutino con cierta reserva)
que dura aproximadamente dos tazas y media.
Me gusta despertar con la Matilde al lado, con sus piececitos de niña
entre mi espalda; con su manita en mi cabeza
y su besito de buenos días.
Me gusta poner la mesa para el almuerzo entre las dos;
llevando cada cosa con calma y elegancia;
nuestras conversaciones después de
comer sobre nuestra teleserie preferida -La Favorita-.

Me gusta escuchar música juntas, a pesar que sus gustos no son muy
acordes con los míos. Me gusta cuando lleva su pisito a la cocina y me
ve cocinar y conversamos de todo un poco, me ayuda a revolver las ensaladas
y me pasa las cosas del refrigerador.

Extrañaré todas esas pequeñas rutinas que nos han hecho cómplices durante
el verano: como comernos un helado sin contarle a nadie; como estar todo
el dia tiradas con las piernas en la muralla y jugando al "frutillita".

La verdad es que no puedo decir que ha sido un verano apasionante o aventurero,
sino que ha sido uno lleno de la vida misma,
de mi vida cotidiana y normal, acompañada de mi querida niña.

Y como sé que es algo pasajero, me apena que en unos pocos días más,
ya no tengamos el tiempo suficiente para ponernos turnias al mirarnos,
o estar tiradas en la cama, viendo como el tiempo pasa y reirnos de eso.

Han sido vacaciones buenas para el espiritu y el corazón.
Y no quiero que se vayan.

:(

Y con esta canción, que suena ahora, más añoranza me da
por lo que se lleva el verano: Live forever, Oasis