lunes, febrero 15, 2010

Por la vía complicada.

Luego de hartos años con el mismo template,
este blog tuvo unos drásticos cambios de looks
-drásticos es decir demasiado- durante el
año recién pasado.
Pasó a ser azul, y luego violeta, y de nuevo azul;
pero aún seguía sin gustarme del todo.

Ahora descubrí varios templates, en primer lugar
ahora sé que es un template, y le cambié el rostro
a mi blog; ahora se parece mucho más a mis libretas
y cuadernos, llenos de post it y notas hechas a la
rapida.

Claro q aún no lo comprendo del todo, como por ejemplo,
como le logueo para poder escribir?... no sé por donde
entrar y lo hice por la via dificil, es decir, dandome una
tremenda vuelta virtual a lo que antes me tomaba un click.

La vía complicada, tan típica de mí.

domingo, febrero 14, 2010

Cruces en el calendario de febrero

Veo el calendario cada mañana en la cocina.
Parezco un preso que cuenta los dias para su condena.
Hasta le hago crucecitas y todo, para ser más cliché aún.

La cosa es que no quiero que terminen las vacaciones.
No hay forma en que se active mi energía innata.
Quizás ya pasó de ser innata a extinta.

Son pequeñas cosas que se cultivan en verano, pero que me
agradan tanto, que no quiero dejarlas, ya que el transcurso
del tiempo y su velocidad hace que se pierdan.

Me gusta el largo café matutino (y eso de matutino con cierta reserva)
que dura aproximadamente dos tazas y media.
Me gusta despertar con la Matilde al lado, con sus piececitos de niña
entre mi espalda; con su manita en mi cabeza
y su besito de buenos días.
Me gusta poner la mesa para el almuerzo entre las dos;
llevando cada cosa con calma y elegancia;
nuestras conversaciones después de
comer sobre nuestra teleserie preferida -La Favorita-.

Me gusta escuchar música juntas, a pesar que sus gustos no son muy
acordes con los míos. Me gusta cuando lleva su pisito a la cocina y me
ve cocinar y conversamos de todo un poco, me ayuda a revolver las ensaladas
y me pasa las cosas del refrigerador.

Extrañaré todas esas pequeñas rutinas que nos han hecho cómplices durante
el verano: como comernos un helado sin contarle a nadie; como estar todo
el dia tiradas con las piernas en la muralla y jugando al "frutillita".

La verdad es que no puedo decir que ha sido un verano apasionante o aventurero,
sino que ha sido uno lleno de la vida misma,
de mi vida cotidiana y normal, acompañada de mi querida niña.

Y como sé que es algo pasajero, me apena que en unos pocos días más,
ya no tengamos el tiempo suficiente para ponernos turnias al mirarnos,
o estar tiradas en la cama, viendo como el tiempo pasa y reirnos de eso.

Han sido vacaciones buenas para el espiritu y el corazón.
Y no quiero que se vayan.

:(

Y con esta canción, que suena ahora, más añoranza me da
por lo que se lleva el verano: Live forever, Oasis