martes, noviembre 27, 2012

Y algo cambió!

Las entradas estaban compradas hace rato.
Y los días pasaron lentos, lentos.
Varios de mis conocidos fueron al Primavera Fauna y
alucinaron con el show de Pulp, que era lo mejor que 
podrían haber tocado.
Me entró la duda, quizás mis expectativas eran demasiado altas.




He esperado ver a Pulp en vivo desde 1997, cuando me 
compré, juntando mis vueltos de la micro escolar, el Different
Class.
Me lo aprendí de memoria, aún me lo sé.
Usaba walkman en ese tiempo y el típico lápiz bic para
ahorrar pilas.
Fue la banda sonora, junto con Suede, Blur, Oasis, The Cure,
My Bloody Valentine, Catherine Wheel y tantos otros que me
acompañaron en todos mis viajes de San Bernardo a Santiago,
al colegio y luego a la universidad.
Si, dígame pegada con confianza, aún escucho la misma música
que escuchaba cuando tenia 15 años.


En la fila para entrar al Teatro La Cúpula, que era eternamente 
larga y lenta; ya me empezaron a entrar los nervios... ¿y si no 
tiene voz?, ¿y si no lo veo bien?, ¿y si estoy muy lejos?
¿y si no toca las canciones que quiero?, ¿y si no me produce la
emoción que creo que producirá?.

Para rematarla más, el show empezó con casi una hora y media 
de retraso. Ahí parada, mirando el escenario vacío, mirando a la
gente que sacaba sus tecnológicos aparatos para fotografiar
y grabar.

Cuando se encendieron las luces de PULP... fue cuando mi corazón
dio un vuelco y comenzó el setlist más bakan de la historia, donde
repasaron cada una de las canciones que oí con fervor cuando chica.



Además, Jarvis es un frontman carismático y divertido, que habla 
con el público, que tira tallas, que se pinta los labios con brillo
y que hasta se detiene cuando alguien lo
llama (inolvidable el grito de la tipa, llamándolo y el contestando what?)



No pude contener las lagrimas cuando comenzaron los acordes
de Do you remember the first time?... y se me erizó la piel
cuando, con guitarra en mano, Jarvis cantó Like a friend. El momento
cúlmine de la jornada fueron, obviamente, Common people y Disco 2000. 





Si, soy calcetinera y disfruto un concierto bailando y cantando, y quedo
sin voz al otro día y me duele todo... pero este concierto lo viví con la energía
de los 16 años, por que así me sentí de nuevo, viendo al grupo
que siempre quise ver, con Jarvis más viejo pero igual de divo,
de loco, de excéntrico como hace 16 años, con las canciones más 
simbólicas de la vida, especialmente a los 16 años.

Y por que cantó, y no se olvidó, Bad cover version.


http://www.setlist.fm/setlist/pulp/2012/teatro-la-cupula-del-parque-ohiggins-santiago-chile-43dac727.html#.ULTUDF_PxdE.blogger

sábado, noviembre 17, 2012

Algo cambió

Escribí esta canción dos horas antes que nos conociéramos.
Aún no conocía tu nombre o cómo serías.
Oh, podría haberme quedado en casa e irme a la cama.
o en lugar de eso, podría haber ido a ver una película.
Podrías haber cambiado de parecer e ir a ver a tus amigos.
La vida podría haber sido muy diferente, pero entonces,
algo cambió.

¿Tú crees que haya alguien haya arriba?
¿y qué tiene un programa dirigiendo actos de amor?
¿Por qué escribí esta canción ese día?
¿Por qué tomaste mi mano y dijiste suavemente...
"Deja de preguntarte cosas que no importan de ningún modo,
sólo demosnos un beso para celebrar aquí y ahora, que algo cambió"

Cuando despertamos esa mañana, no teníamos manera de saber 
que en cuestión de horas cambiaríamos el rumbo en el que íbamos.
¿Dónde estaría ahora?
¿Dónde estaría ahora si nunca nos hubiéramos conocido?
¿Estaría cantando esta canción a alguien más?
No lo sé, pero simplemente como tú dijiste,
algo cambió.



Y si... a pesar de todo, a pesar de todos, 
contra todo, contra todos,
a pesar de tí y contra ti,
a pesar de mi y contra mi.
... algo cambió.

domingo, noviembre 04, 2012

Most of the time. Bob Dylan

La primera vez que la escuché, fue en la banda sonora de una de las películas de mi vida, Alta Fidelidad de Stephen Frears. Es tan apropiada la letra de la canción con la escena que me dio un vuelco el corazón.



Pero hoy, luego de escucharla, y ponerle atención a la letra, fue un mazazo en la guata.
Wooow.
Conclusión: Dylan es un maestro.

Most of the time I'm clear focused all around,
Most of the time I can keep both feet on the ground,
I can follow the path, I can read the signs,
Stay right with it, when the road unwinds,
I can handle whatever I stumble upon,
I don't even notice she's gone,
Most of the time.

Most of the time It's well understood,
Most of the time I wouldn't change it if I could,
I can't make it all match up, I can hold my own,
I can deal with the situation right down to the bone,
I can survive, I can endure And I don't even think about her
Most of the time.

Most of the time My head is on straight,
Most of the time I'm strong enough not to hate.
I don't build up illusion 'till it makes me sick,
I ain't afraid of confusion no matter how thick
I can smile in the face of mankind.
Don't even remember what her lips felt like on mine
Most of the time.

Most of the time She ain't even in my mind,
I wouldn't know her if I saw her She's that far behind.
Most of the time I can't even be sure If she was ever with me Or if I was with her. 

Most of the time I'm halfway content,
Most of the time I know exactly where I went,
I don't cheat on myself, I don't run and hide,
Hide from the feelings, that are buried inside,
I don't compromised and I don't pretend, I don't even care if I ever see her again 
Most of the time.


   

lunes, octubre 22, 2012

Cuando un recuerdo es un fetiche.

Nunca le gustaron los pelos con gel. Algo de ese brillo artificial y consistencia viscosa le provoca un asco mayor. Ademas el viento no jugueteaba con esos cabellos, tiesos al andar, sin vida. 
Así que cuando caminaba en la calle, inconscientemente no miraba a los hombres con los pelos parados y su mirada sólo se posaba en los que llevaban el cabello limpio, de preferencia suelto.

Por eso, una de las cosas que más le gustaba de él, era su cabello. 
Una mezcla de castaño oscuro, con pelos rojizos y rubios que brillaban furiosamente al sol. 
Pequeños gatos que se hacían cerca de sus orejas y 
le daban un marco singular a su cara. 
Delgado, suave, con pequeños rulos en la nuca, acariciable,
amable, tierno.

Años antes, cuando era largo, jugaba horas enteras a trenzarlo, 
a enredarlo mientras conversaban. 
Probablemente este es un recuerdo inventado y nunca sucedió, 
pero a ella le gustaba pensarlo como real. 

Probablemente él nunca se enteró de lo mucho que le gustaba su pelo,
de la atracción inmediata de sus manos para tocarlo cuando se acercaba.
Que una de las cosas más difíciles ha sido precisamente no tocarlo,
luego de que se separaran. 

Cada vez que ella piensa en el pelo de él, se le vienen imágenes de tardes
en el sillón, ella leyendo y él reposando su cabeza en su regazo; donde ella puede entrelazar sus dedos en su pelo a sus anchas, siento una felicidad extraña y fetiche, plena y ancha en el pecho.

En las noches, cuando estaban juntos, mientras él dormía; imperceptiblemente ella le acariciaba el pelo, el ancho de su frente, los rizos que se hacían en las puntas. 

A veces se acercaba y aspiraba su aroma; algunas de ellas, ese pelo no tenía olor alguno, sólo el olor marcado y penetrante de él; 
se quedaba varios segundos reteniendo la respiración para marcar ese aroma en su memoria, 
tratando de no despertarlo, por que no sabría como explicarle ese extraño comportamiento.

Cuando ella pierde tiempo pensando en que será de él, 
se pregunta porqué no le dijo cosas como esas, como que amaba su pelo y que lo extrañaba mucho. 
Que cuando él salia a trabajar, ella buscaba el aroma de su cabello en la almohada. Quizás ella piensa que él lo encontraría extraño, tonto, algo infantil que se lo reprocharía más adelante, 
cuando las cosas se empezaran a poner feas.

Pero a pesar de que las cosas se pusieron feas, y muy feas, 
ella aún recuerda el brillo del cabello de él frente al sol,
y como también se unían a los reflejos rojizos, su barba y sus bigotes. 

De vez en cuando, ella se arrepiente de su hermetismo y siente que debería haberle contado esa fijación que tenia con su cabello. -Quizás le hubiera parecido divertido, piensa y que eso recordaría ahora que esta lejos, que ella era la loca que se obsesionaba con su pelo. Por lo menos, se consolaba ella, así tendría algún recuerdo mío.

Una de las cosas que añora, es volver a tener ese pelo junto a su almohada,
junto a ese pelo vienen un par de ojos inquietos y una nariz de lo más peculiar, como nunca antes había conocido una.

Mientras mira la taza de café que tiene frente a ella, se pregunta cuánto tiempo duraran los recuerdos sensoriales de lo que fue, ya que siente una punzada de dolor cada vez que recuerda un rasgo de él.

Cuando lo de ellos estalló en mil pedazos ante la realidad, 
lo vio llorar con mucha pena mientras ella, inmóvil, 
no fue capaz de sacar ese nudo que tenía atado en la garganta.

Cuando se acostaron, ella se levantó y se quedó en living a oscuras, 
donde lo desató silenciosamente para que no la sintieran. 
Volvió a la pieza al rato después, y al acostarse, lo vio de espaldas durmiendo. 
Se sentó en su lado de la cama y quedó mirando esa espalda donde se acurrucaba cuando sentía frío. 
Miró su pelo como brillaba en la semioscuridad de la pieza. 
Su mano se acercó lentamente para tocarlo, pero quedó a medio camino, suspendida y temblando. 
Algo impedía que siguiera su camino, que la caricia se concretara, que ese deseo que la impulsaba a refugiarse en él la dominara. 
Se tomó la mano con fuerza, la apretó y le hundió las uñas. 
Era más fuerte que ella, era una adicción, era su conexión imperceptible con él, su caricia invisible que él nunca percató.

Su mano volvió a acercarse a él, una, dos, tres veces más, como animal asustado que huye ante el menor movimiento. 
Las lágrimas corrían por la cara de ella, enojada con si misma de ser tan controlada, de no entregarse a la emoción del perdón, del amor, del cariño. 
Él se movió entre sueños, y ella se ovilló en su rincón de la cama,
tomando sus piernas y poniendo sus manos entre sus pechos.

Eran más fuertes los hechos. Era tan estrepitoso y doloroso el que él le mintiera mirándola a los ojos, que desde ese momento, cada vez que lo observaba, evitaba mirar su pelo para no sucumbir.

Lo que ella nunca supo es que él no dormía mientras ella trataba de acercarse. Estaba despierto y presenció el dilema que vivía. 
Veía como su mano se acercaba a su cabeza y rogaba en silencio sentir los dedos de ella entre su pelo. 
Cada vez que se alejaba su mano, era una punzada de dolor que hizo que lágrimas salieran de sus ojos. 
Ella no iba a ser capaz, se dijo. No iba a ser capaz de olvidar, de perdonarlo. No pudo ni quiso consolarla. No pudo ni quiso forzarla a hablar. 
La verdad que se sintió sin fuerzas para luchar con la pena que la embargaba. Apretó los ojos obligándose a dormir, a pensar en otra cosa, a salir de esa pieza. 

Al otro día, al despertar, ya ninguno se comportó como antaño.
Algo se había quebrado entre ellos y la mano de ella nunca más buscó su pelo. El café que le hacía todos los días él, nunca volvió a tener el mismo sabor. Sus cuerpos en el sillón no encajaron como antaño y día a día la distancia se fue apoderando de la casa que habitaron por tantos años, llenando los espacios que antes completaban ellos con su presencia.

Ha pasado mucho tiempo desde aquello, 
sin embargo, ahora mismo ella está sentada escribiendo y leyendo a la vez. 
El lugar esta atestado de gente que silenciosamente hace lo mismo que ella. De vez en cuando levanta la cabeza y mira alrededor, se le aparece difusa la visión de un cabello juguetón, la que aleja con un dejo de molestia. 
La música que escucha no ayuda mucho, ya que trae canciones que le hacen imaginar escenas de él caminando por la biblioteca hacia ella, con una sonrisa en los labios. 

Pero, luego de disfrutar con dolor esa escena imaginaria, 
ella sabe que debe seguir leyendo y escribiendo y se muerde los labios para provocarse un dolor real y abandonar la fantasía de verlo.




Everything will flow...!

Fue toda una sorpresa saber que Suede venía a Chile.
La entrada para otro de los antañosos grupos que me gustaban desde
chica ya estaba comprada, Pulp. 
Pero esto me pilló de sorpresa.
Y ya estaba resignada a perdérmelo, como me perdí a Snow Patrol,
Kasabian (que menos mal canceló), Garbage y otros tantos.
Y como me voy a perder otros tantos más, por falta de plata, por
falta de tiempo, por falta de cosas que espero vuelvan a estar.

Y bueno, la cuestión es que estuve lamentándome anticipadamente
que no podría ir. Arme el setlist preciso y q me gustaría que tocara.

Hasta que, el día anterior al recital, así como de la nada, en una
conversación trivial, una amiga de años, precisamente de esos cuando
escuchábamos fervorosamente a esos grupos brit, me invita a verlos y
yo entre que no lo podía creer, me sentía cohibida, me dio vergüenza
y me moría de ganas de decirle que si.

Y, raro en mí, ya que soy la señorita No, dije que Si.

Y heme ahí, frente a Brett (lo de frente es claramente una ironía, por que
estaba en la escalera de entrada del Teatro Caupolicán y aún así lo veía 
bien), enjuto, vestido de negro, moviendo el micrófono por sobre su cabeza,
hablando un español champurreado y un exquisito inglés.
Ahí, en vivo y en directo cantó temas como Everything will flow (crucé los
dedos cuando comenzaron los acordes, esperando que fuera asi), The 
beatiful ones, Heroine (morí), She y New Generation, entre otros.


Y ahí, mirando bailar a Brett, se me ocurrieron varias cosas:

1.- El negro es el color más sentador del mundo. Y punto.

2.- EL prototipo de hombre que me gusta come muy poco.

3.- Todos los que ibamos a la Blondie bailamos similar a Brett
4.- ¿Cómo no se le cae el micrófono en la cabeza?

5.- Las letras son tan tristes, junto con una música alegre, que es muy parecido a la vida cotidiana: uno puede andar como la mierda, pero debe
decir que esta todo bien y esbozar una sonrisa.

6.- Es raro esto de la amistad; muchas veces dejas de ver a alguien por muchos años, cambian las vidas y sus formas, hasta una misma cambia, engorda o adelgaza, tiene el pelo del color original o sucedáneo artificial. Pero, cuando estaba en el recital con la Clau al lado, la miré y fue esa mirada que hubiéramos tenido a los 17 años si hubiéramos visto a Suede; entre incredulidad, excitación y una gran alegría. Y fue reconfortante sentirlo.

Por que en este año, en que me he sentido en la estratosfera y desconectada de todo el mundo, un hilo de cariño que me una con la tierra es emocionante.

Se me hizo un nudo en la garganta cuando cantó Saturday night, nada que hacer, esa canción es mi debilidad... aunque confieso que me quedó debiendo unas cuantas. Sin embargo, aún así  se me erizó el pelo de la nuca escucharlos ahí, a metros de mí.


El set list de Suede en Teatro Caupolicán, miércoles 17 de octubre de 2012




sábado, julio 21, 2012

Réquiem para mi fiel bicicleta.

Mi bicicleta morada con canastita ya no está en mi vida.
Me la robaron del departamento el viernes en la madrugada.
Cortaron la cadena y se la llevaron.
Cuando llegué, solo me quedaba la cadena.


Más que rabia, me dio pena y algo de nostalgia.
Fue un regalo de mi ex-marido, de miles de años antes.
Recuerdo el día en que la fuimos a comprar.
Cómo salté por el Persa Bío Bío, de pura alegría,
cuando encontramos la bicicleta perfecta para mi:
de mi color favorito, de paseo, con timbre, con una canastita.


De los paseos que dimos juntos, de los que dí sola,
de que iba a mi práctica del Liceo de Macul en bicicleta;
de la vez que, por ir con copas en el cuerpo y riéndonos,
enredé las ruedas y nos dimos un tremendo porrazo
(pelotita, pelotita, pelotita).


De la vez que fuimos a ver a unos familiares, y la
bajada por Quilín a toda velocidad fue vertiginosa
y adrenalínica.


Esa bicicleta existe antes de mi Matilde,
fue un símbolo y un regalo de amor.
La cuide durante mucho tiempo.
Me sentí halagada con ese regalo, tan pensado
para mí, con las caracteristicas ideales para mi.


Crujía cuando iba en subida,
de repente temblaba cuando iba a gran velocidad.
Muchas veces viaje a la Biblioteca de Santiago, 
atravesando todo Santiago en ella.


Ahora que no está, dejó un espacio bien grande.
Se llevó todos esos recuerdos.
Ahora ya no puedo ir a la pega en bicicleta,
hasta comprarme otra nueva.


Le dedicó estas palabras a mi fiel bicicleta,
que me acompañó muchas veces, 
en la que viajaba embarazada a todas partes,
en las que fuí a la Universidad llena de orgullo.


Te extrañaré querida mía!

Mi linda cleta!

jueves, mayo 03, 2012

...

Todos los que no entienden de perder
te dirán no pasa nada la vida seguirá,
todos los que no saben de soledad
te dirán todo se olvida otro ocupa su lugar,
como van a saber si no han nadado en la profundidad
ya conocerán la verdadera sensacion del mar.

Lo que a tu lado fui
me lo guardaré
sólo pido que deje de doler.
Lo que a tu lado fuí
me lo guardaré
sólo pido que deje de doler.

A todos nos tocara enfrentar por primera vez
la mirada que nos cambia.
Acaso no es algo natural buscar en los demás
el consuelo que nos falta
ya te encontrará, siempre te va buscando la verdad 
un día entenderás lo poco que va quedando en su lugar.

Lo que a tu lado fui
me lo guardaré
sólo pido que deje de doler
Lo que a tu lado fui
me lo guardaré 
sólo pido que deje de doler.





domingo, abril 29, 2012

... tiempo...

más inspiración,
menos melancolía.
más risa,
menos llanto.
más libros,
menos pega.
más besos de Matilde,
menos tiempo en la micro.
más sillón abrazado,
menos tiempo en la calle.
más cine en su casa,
menos rabias por tonteras.
más conversas con café,
menos café apurado en la pega.
más miradas a los ojos,
menos evasivas.


tiempo para poder volver a sentirle el sabor a la vida.

sábado, abril 07, 2012

Los clichés me agobian!

"Deja lo malo atrás y quédate con lo bueno"
"Siempre hay que recordar los buenos momentos"
"Los malos momentos dejan una sensación amarga"


Y todos esos putos refranes y putos consejos que te invitan
a tratar de ser buena gente y olvidar toda la mierda que te han
hecho las personas que, lamentablemente, siguen presente en
tu vida, por diferentes circunstancias.


Seré yo la mala persona que no puede quedarse con sólo lo bueno?
Que, en cierta forma, es traicionarse a uno misma con darle

"erase" a todo lo que te hizo infeliz; como redimir a la otra persona
al tratar de borrar todos sus errores y condoros que te hicieron
sangrar de verdad?


Y por otro lado, seré yo la persona pegada que, recordar sólo lo
bueno, le abre la puerta de par en par a la añoranza y la nostalgia?
Que recordar sólo lo bueno, hace que uno extrañe más y más a esa 
parte que se quedo atrás o lejos, por opción o por circunstancias.
El recordar los buenos momentos me produce un dolor de muelas
constante, ya que veo cómo esa parte faltante era tan importante
en espacios, momentos y situaciones....
se nota su falta, se palpa su ausencia...


asi que recordar solo los buenos momentos tampoco es una solución!


Entonces, resumiendo, cuál chucha es la solución????



sábado, marzo 03, 2012

Y bueno, a veces es necesario perder...

Leyendo los diarios de hoy y los comentarios de la gente que fue,
junto con ver las fotos del recital... 
claramente siento que me perdí algo que debiera haber vivido.
Por todo lo que significó y significa The Wall para mí, 
lo que me hizo pensar y sentir,
cómo me identifiqué con sus letras, 
y lo que me ayudó en mi entendimiento sobre el mundo...


pero a veces, como esta vez,
es necesario aprender a perder, 
para valorar lo que se tiene y 
darse cuenta que no siempre se puede ganar.


Damn it!!
Juro que no me vuelve a pasar!





Mirando a los hombres que se ríen con ganas

No los que tienen lindas sonrisas, 
con los dientes bien parejitos y blancos,
con la curva de los labios perfecta.... 
no, no la sonrisa perfecta.


Sino esos que se rien a carcajadas, 
que son capaces de mostrar casi todos
sus dientes en un ataque de risa, 
que se les arrugan los ojitos.


Esos hombres que contagian con una 
buena carcajada, que te incitan a reir,
inclusive sin saber por qué.


Que son capaces de reir por las cosas
más tontas del mundo, y que cuando
se ríen con todas sus ganas, te miran
a través de sus ojitos chinitos de risa.


Por eso, Michael Fassbender, me encantas,
por que cuando te ví reir, me pareció la
sonrisa perfecta.



Vivo en Chile, por si acaso, y también soy de 
esas personas que se ríen con ganas y con 
el cuerpo... :)





jueves, febrero 16, 2012

3.- Cosas que he dejado paulatinamente de hacer.

     Cada día que pasa, se borra lentamente el rastro de su presencia en las cosas cotidianas que hago. Pero, hay tres cosas que siempre lo hacen volver a mi memoria, inexorablemente:


1.- Escuchar a Led Zeppelin.


2.- Ver Eternal Sunshine of the spotless mind.


3.- Comer tallarines con salsa.


    Por lo que le hago el quite a estas tres cosas, de forma cuidadosa y solapada; aunque igualmente se cuelan de vez en cuando.






viernes, febrero 10, 2012

2.- La voz de un adulto.

Como todo el día hablo idioma niño 
(no sé malentienda, no es que hablen diferente, 
sino que la semántica es diferente) 
y, luego, llego a casa a hablar idioma Matilde, 
que es complicada y habla tan rápido 
y tiene muletillas como "y, te digo"; 
que ,de vez en cuando, extraño hablar con un adulto.


Y esto no quiere decir q yo sea adulta, 
por que me he dado cuenta en estos meses que parecen años, 
que también soy ultra niña para mis cosas; 
pero la voz del adulto me hace pensar que soy grande
y que además soy regalona.
XD


martes, enero 17, 2012

Endorfina y serotonina.

El tiempo se detiene y sólo importa escuchar tu 
respiración y mi respiración acompasadas.
La fricción entre nuestras pieles y cómo el sudor
se pega en los cuerpos.


No importa tu nombre ni cuánto te conozco, sí te gusta leer
o no, si alguna vez conversamos de algo interesante; 
sólo me importa cómo tu lengua
me busca, cómo se posa sobre mi y me eriza la piel.


Increíble cómo la razón se transforma en una ráfaga de colores
que se mezclan cuando tus manos me tocan, me aprietan.


Que yo, si yo... no pensé, no pensé en nada más que en lanzarme
en ese torbellino que eran tus brazos y tus besos.


Que cada centímetro de piel que recorrías, arrancaba quejidos de mi garganta.


Que el oleaje de mi cuerpo iba subiendo cada vez 
que te acercabas más y más.


Bendita Serotonina y Endorfina que nos hacen sentir asi!!!!!