martes, febrero 04, 2014

Al final

Supongo que es el precio a pagar
por las mentiras que he dicho,
que la verdad no me estremece.

¿Y por qué no podemos reírnos cuando es todo lo que tenemos?
¿nos hemos librado de las cosas infantiles?
¿hemos perdido la magia que una vez tuvimos?

Al final, al final,
no hay nada mas en la vida que el amor este ahí
al final, al final,
es hora que aflojemos nuestras cansadas mentes.

¿Bailarías conmigo, como solíamos bailar
y recordar como movernos juntos?
Tu eres la antorcha, 
y todo toma sentido.
Te he esperado aquí por siempre,
te he esperado aquí por siempre.

Al final, al final,
no hay nada mas en la vida que el amor este ahí
al final, al final,
es hora que aflojemos nuestras cansadas mentes.

Estamos perdidos hasta que no aprendamos cómo pedirlo
estamos perdidos hasta que no aprendamos cómo pedirlo
estamos perdidos hasta que no aprendamos cómo pedirlo,
así que por favor, por favor, sólo pídelo.

Al final, al final, 
no hay nada mas en la vida que el amor este ahí,
al final, al final
es hora que aflojemos nuestras cansadas mentes.



miércoles, enero 15, 2014

El maquillaje no es lo mio.

Confieso que me encanta leer los blogs de belleza como Guapa Natural o Que andai bonita.
Me fascinan los reviews de los cosméticos que utilizan y me encantaría tenerlos todos todos.
Aunque los encuentro medios aburridos, igual de vez en cuando veo un tutorial de cómo debe maquillarse, de hacer smoking eyes, de cómo se debe usar un rubor o una base de maquillaje.

En fin, se ve tan lindo y fácil... peroooooo...

Definitivamente no es lo mio.
Mi pulso es catastrófico, mi constancia igual de catastrófica.
Con suerte algunas veces, cuando es la hora de acostarse, me acuerdo de lavarme la cara... en qué momento podría aplicarme el desmaquillante bifásico, y luego el agua micelar y luego el hidratante....???

De verdad, lo juro, me encantaría, pero si me despierto 30 minutos antes de irme al trabajo, alcanzaré a aplicar en mi palma la base, y luego el rubor y luego el iluminador y luego el labial, y después, y después, y luego, y difuminar y chán, quedé natural y linda...

Es una pena admitirlo, pero el maquillaje no es lo mío. Al parecer, el cuidado de la piel tampoco, me acuerdo tarde mal y nunca de echarme crema (y es un gran paso que sea anti-arrugas), así que tendré que resignarme a la profileración de pecas (manchas de la edad, pero me niego a dejar de llamarlas pecas) y de arrugas de expresión por gesticular tanto (otra de mis mentiras piadosas)

De vez en cuando, me dijo a mi misma que compraré la famosa cuestión, lo haré siguiendo ese tutorial y veré como queda. Pero, y si no se nota, o peor aún, se ve mal??

Así que seguiré con el aguita y el jabón de carbón, mi propio clásico del cuidado de mi carita.